El feminicidio de Victoria Esperanza Salazar, la salvadoreña sometida por policías en el balneario mexicano de Tulum, ha causado indignación nacional e internacional y adquiere más resonancia por las acusaciones del presidente salvadoreño Nayib Bukele y la aparición de nuevas imágenes.

Estas son las claves del asesinato, ocurrido el sábado y difundido en un vídeo el domingo, que ha despertado al movimiento #JusticiaParaVictoria y ha revivido acusaciones de misoginia, xenofobia y racismo contra las autoridades mexicanas.

¿Quién era Victoria?

Victoria, de 36 años, vivía desde hace cinco años en México, donde trabajaba en limpieza de hoteles con una visa humanitaria que obtuvo en 2018 tras obtener refugio de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), según ha contado su madre, Rosibel Arriaza.

La mujer, originaria de la ciudad de Sonsonate, tenía dos hijas de 15 y 16 años, pero Rosibel ha denunciado desde El Salvador que las autoridades mexicanas no le informaron del paradero de sus nietas ni de la muerte de su hija, pues se ha enterado de todo en los medios.

La muerte

El vídeo original muestra a uno de cuatro policías de Tulum mientras coloca su rodilla sobre el cuello de la mujer en el suelo junto a una patrulla, donde ella solo alcanza a gemir.

La Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo encontró una fractura en la columna de la mujer por la ruptura de la primera y segunda vértebra, “lo que provocó la pérdida de la vida” y “coincide con las maniobras de sometimiento que se aplicaron a la víctima durante el proceso de detención”. Los cuatro agentes, tres hombres y una mujer, ahora afrontan un proceso judicial por feminicidio.

Los videos y el motivo

Las autoridades aún no han aclarado el motivo de la detención de la mujer, aunque medios locales citan una presunta alteración del orden público. Pero las incógnitas crecieron la noche de este lunes, cuando se reveló un segundo vídeo de seguridad en el que la mujer acude a una tienda de autoservicio a comprar agua y una persona dentro del local llama a la policía.

En las imágenes, la mujer ronda por la tienda con un garrafón vacío, pero en ningún momento agrede o confronta a algún cliente.

El reclamo de El Salvador

La polémica se ha agudizado por el reclamo del presidente Nayib Bukele, quien el lunes aseguró que “hay más agresores en este caso, también más víctimas y que no todos los culpables están arrestados. El caso de Victoria es mucho peor de lo que pensábamos. Aún no podemos dar más información, pero el drama humano se extiende mucho más y deben haber varios cargos de misoginia y agresión aparte del asesinato”.

ELESPECTADOR

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